El retorno de Domenico Pozzovivo
Policoro es una pequeña localidad italiana bañada por el Jónico. Allí nació Domenico ‘el pájaro’ Pozzovivo, un ligerísimo escalador que durante veinte años paseó la tricolore por el universo ciclista. En 2005 comenzó un periplo que finalizó en Como. A escasos quince kilómetros de allí, en Fagnano Olona, nació Wladimiro Panizza, un mítico ciclista que, además de la reducida estatura, comparte con Pozzo el honor de encabezar el ranking de participaciones en el Giro de Italia. Dieciocho ediciones, por si alguien tiene curiosidad por el dato.
Informa la Gazzetta dello Sport que el italiano regresa al pelotón de la mano del Solution Tech Nippo Reli 2026. Vamos, el que era Team Corratec. Compartirá vestuario y colores con más italianos que tienen más experiencia que currículum. Valerio Conti ganó aquella etapa de Urdax en la Vuelta a España. Por su parte, Matteo Fabbro y Michele Gazzoli militaron varios años en el World Tour sin pena ni excesiva gloria. Pero el ciclista más destacado de la breve plantilla del equipo es Yukiya Arashiro. El veteranísimo japonés de más de cuatro décadas de edad parecerá un juvenil al lado de los 43 (camino de los 44) de Domenico.
El Tour de los Alpes parece la carrera señalada para hacer realidad este curioso retorno. Solo ha mediado la temporada 2025 entre su jubilación ciclista y su resurrección. Apenas le habrá dado tiempo a echar de menos tanto sufrimiento. O sí. Es cierto que tiene una ventana hacia la historia, aunque en un equipo tan modesto va a tener complicado tomar la salida en el Giro de Italia. Pero quién sabe si esto es sólo un primer paso en esa dirección. A poco que facilite algún resultado, sumado al caché que Pozzovivo de por sí conserva, la puerta del World Tour no es descartable.
Entre las grandes victorias de este peso pluma se encuentra una etapa en el Giro de Italia de 2012 (ha llovido desde entonces). En Lago Laceno se anticipó a todos los favoritos y llegó apenas unos segundos por delante de Beñat Intxausti. Estaba en forma el materano, pues venía de imponer su ley en las durísimas etapas del entonces Giro del Trentino, aperitivo de la gran corsa rosa. Curiosamente, además de la general, coronó en primer lugar el Punta Veleno, una de las subidas más duras del mundo. La calidad escaladora de Domenico ha sido indudable desde aquellos días de juventud y éxito. Década y media después, regresa. Benvenuto a casa.
Foto © RCS
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Siempre admire,como a Panizza,a estos duros y semperprrsentes luchadores.Ciclismo de Combate,aunque en la mayor parte de las ocasiones tuvieron que trabajar,y muy duro,para otros.