¿Está Enric Mas en la forma adecuada?
Enric Mas finalizó alejado del top ten de la Volta Catalunya. Un paisaje bastante distinto al de los anteriores viajes a estas tierras, donde el balear acostumbraba a carburar cerca de los grandes protagonistas de la general. Treinta años, el momento en el que se produce el anhelado cambio de calendario que mucha gente lleva reclamando un lustro. Se observa al líder de Movistar por debajo de lo esperado. El número de carreras parecía escaso cuando se anunció para llegar al Giro de Italia con las piernas en estado de garantía. Pero con el paso de las fechas las sensaciones no mejoran, dando la impresión de que, una vez más, el planificador de esta temporada se ha equivocado.
El análisis de brocha gorda así lo indica. Si el Giro se celebra antes que el Tour y Enric Mas se encuentra en peor estado de forma que antaño, la lógica indica que algo está fallando. En cambio, el mes de abril suele preceder al clásico pico de forma que viene seguido de semanas de descanso. Por tanto, el Enric de antaño era un ciclista al borde de su mejor estado de forma. Ahora el pico de forma llega más tarde, y he ahí la clave de lo que se ha podido observar. La respuesta, como siempre, la tendrán quienes trabajan en el día a día con el corredor de Artá.
Es una situación inédita para él. El de Movistar tiene intención de debutar en el Giro, con el podio como sueño. Si le ponemos en perspectiva con otros líderes pertenecientes a su liga, observaremos que Joao Almeida tampoco está carburando como se esperaba. El luso fue derrotado por la gripe en marzo y arrastra un retraso en su puesta a punto, como es lógico. Los contratiempos acarrean consecuencias. Mikel Landa circula en una dimensión similar, si bien el vasco no ha dejado pasar la Itzulia para terminar de ponerse a punto. Por ensayar, ha practicado hasta la caída. Richard Carapaz, Jai Hindley o Derek Gee no han firmado resultados mucho mejores.
El único que mira con ojos de caramelo a Italia y que asusta es Jonas Vingegaard. Sin embargo, el danés no es rival para Enric, pues compiten en ligas diferentes. Mas piensa en el podio y no en la maglia rosa, como es, por otra parte, normal en un debutante. Precisamente por esta misma razón, la competición que va a tener acumulada antes de Bulgaria (lugar de inicio del Giro) va a consistir exactamente en diez días de competición. Hasta hace no tanto se llegaba al arco de salida con más de veinte e incluso treinta. Es cierto que actualmente los días de competición lo suelen ser. Antaño, demasiados días de relleno a título de inventario.
Al Tour suele llegar con más días de carrera. Y a la Vuelta, territorio en el que se siente como en casa, con el Tour en las piernas. El mes de julio no es que hubiese sido nunca un festival precisamente. Pasada la treintena, donde se encuentra el balear, todo es más complicado. La forma tarda más en amasarse y menos en salir despavorida. A lo mejor la idea más apropiada era asegurar el tiro. A lo mejor fue la que se puso en marcha. Pero la circunstancia a veces manda, y no ha sido el invierno más tranquilo de Enric, eso es evidente. El que tuvo, retuvo. Es un hecho. Y aún queda mucho ciclismo en las piernas de quien ha sido capaz de firmar cuatro podios en algunas ediciones de la Vuelta que estuvieron bastante caras.
El problema añadido es que una baja forma de Mas arrastra al equipo. En ese sentido, sí es preocupante porque el teórico líder del Team Movistar suele aportar una cantidad ingente de puntos. Teniendo menos relevancia en ese apartado, ningún otro ha terminado de agarrar las riendas. Será porque la plantilla sabe del potencial de este escalador, que en plena forma se encuentra en uno de los escalones superiores del ciclismo. Alejado de las súperestrellas, pero por delante de la plebe. Lástima que nunca creyese en sus verdaderas opciones, porque las tuvo. Y es que el ciclismo es mucho más que dar pedales. ¿O no?
Foto © Diario de Navarra

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