Se encienden las alarmas en Team Movistar
Transcurrido el primer trimestre de 2026, aparecen las primeras clasificaciones del World Tour. En ellas, junto a las columnas en rojo, aparece el Team Movistar, un hecho que empieza a encender alarmas en forma de titulares. «Aunque no guste a todos, somos conscientes de que debemos dar un paso», firma Marca la reciente entrevista con Eusebio Unzué, mandamás del conjunto telefónico. Aún quedan carreras y batallas por dar, pues se acaba de dar el banderazo de salida al trienio y los momentos más propicios del equipo español están por venir. Pero el aire no sopla tan a favor como parecía a principio de la campaña.
La plantilla se compone de ciclistas que, sin ser tan jóvenes, necesitan acumular todavía bastante experiencia en los escenarios de primer nivel. Faltan rematadores, es un hecho. Pero lo que más se echa de menos es una apuesta más clara por acercarse a los puestos de cabeza, sobre todo, en pruebas por etapas. El primer nivel se antoja alejado para Movistar y el resto de los mortales, aunque una pizca más de intención vendría de lujo a un proyecto al que ilusionar no debe bastar. Es tiempo de rentabilizar las apuestas, de orientarlas a conseguir objetivos que aporten sosiego. Al final es la cuenta de la vieja.
Cian Uijtdebroeks personificó el papel que debería desempeñar el equipo en según qué circunstancias. En Volta Catalunya no eran los más fuertes, pero el belga se encontraba a una distancia donde tendría margen de maniobra. Atacó en Pradell con un voluntarioso Nairo Quintana esperando por delante en fuga. Ciclismo de conexión, de estrategia. Finalmente fue capturado por las garras del Visma, pero la intención quedó ahí. Y las sensaciones mostradas también.
Fue la cara de una moneda que en la opuesta tiene a Enric Mas. El balear cedió más de diez minutos en meta. Unido al mal rendimiento en Terres de l’Ebre y a que teóricamente se trataba de la última carrera del escalador antes de liderar a Movistar en el Giro de Italia, las alarmas se pudieron escuchar hasta en su Artá natal.
Que el líder no encuentre las piernas con tanta cercanía al gran objetivo del año no es muy buen síntoma. Es más, la sensación es que se puede quedar corto de cara al mes de mayo. Es cierto que es la primera vez que afronta objetivos en ese calendario, pero en Movistar no se estrenan en estas lides. Algo no estará funcionando como debe.

El mallorquín es un corredor con veteranía, y es necesario pensar que a los ciclistas entrados en la treintena le puede costar coger el ritmo de una competición donde todos irán a morder. Más que nada porque, de quedarse a medio camino, si Mas no suma los puntos que suele en las generales más importantes, la situación sí que podría empezar a preocupar en serio a muchos. Lástima de baja de Romeo cuando mejor estaba. Lástima de Aular disputando en Bélgica los sprints a los que podría aspirar en España.
Antes, Romo logró un meritorio puesto en Tirreno, Romeo y García Pierna han aportado victorias. Pero se necesita más. Más que los fríos datos, que no son muy alentadores, lo peor es la sensación dejada en más de una carrera. Preocupante la actuación del único equipo World Tour español en una prueba como Terres de l’Ebre, donde cuesta encontrar al primer ciclista de Movistar (33º).
Burgos, Kern, Euskaltel, Caja Rural y Polti golearon desde la segunda división. Juanpe fue protagonista con un ataque muy valiente que costó neutralizar. Pero después el andaluz se diluyó como un azucarillo. Y eso que en este 2026 al menos a nivel de actitud poco se puede reprochar.
Si el equipo va a esperar al Tour para ofrecer su mejor versión, que vayan plegando velas. Movistar tiene complicado brillar en primer plano a no ser que la crono por equipos le quite la razón a la lógica. Podría ser un objetivo vestir a Romeo de amarillo. El podio o la clasificación, en cambio, son auténticas quimeras. Un top diez, bueno. Más allá, incertidumbre. Los conjuntos como este se encuentran secuestrados por la tendencia y el efecto bola de nieve.
Cuando empiece a rodar la máquina de forma adecuada, lo normal es que acumulen sinergias positivas que redunden en un mejor rendimiento cada vez. Pero no habiendo respondido en las relativamente fáciles para ellos, se complica esperar grandes cosas en esos escenarios de primera fila ante rivales tan teóricamente superiores. Todo desde el provisional descenso, con una imagen de la clasificación que ha dado mil vueltas por redes sociales y de un escenario que supondría la peor de las pesadillas para Movistar.
Fotos © Movistar
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