El debut grande de Pablo Torres en la Vuelta a España

El debut grande de Pablo Torres en la Vuelta a España

De Coslada al cielo. En el club ciclista de la localidad madrileña se formó este fino trepador de montañas que ha acabado por recibir la mejor de las noticias, el debut en una vuelta grande, la alternativa de cualquier ciclista profesional. De dar pedaladas por la periferia de Madrid a militar en el primer equipo del mundo y defender los intereses del número uno, Tadej Pogacar, en la Vuelta a España. Se sabía que el ciclista que destrozó a todos los rivales en Finestre hasta el punto de sacarle al segundo clasificado casi 4 minutos era un gran escalador. Solo 12 segundos le separaron de llevarse el Tour de l'Avenir francés. Ahora le toca aprovechar la oportunidad para consolidarse.

Con la puerta del primer equipo derribada, empezó por los territorios que no eran tan fáciles y que no recogen tantos voluntarios, como viajar a Australia en enero y recorrer el extenso calendario italiano de pruebas de un día. Alguna World Tour como la Volta a Catalunya, la progresión lógica de un corredor que nació en noviembre de 2005 y que estaba en el borde de la veintena. La segunda temporada está sirviendo para confirmar que hay ciclista. En la antigua Dauphiné, fue el lugarteniente de Isaac Del Toro que en montaña más lejos llegó. También cuarto en una etapa. Una actuación para recordar.

Pero la muestra de mayor progresión tuvo lugar en el Campeonato de España. Quiso probar la cronometrada, disciplina en la que nunca se había prodigado en exceso. Fue tercero por detrás de Pablo Castrillo (Movistar) y Xabier Mikel Azparren (Pinarello Q36.5), un resultado prometedor. Más aún cuando en ningún momento se había hablado de un corredor completo. La etapa en línea supuso otra exhibición de calidad. El madrileño arrancó de salida y anduvo en escapada todo el tramo anterior al circuito con varios minutos de adelanto. Movistar redujo el margen y acabó dejándose alcanzar. Pero el aviso estaba dado.

Ahora le toca el turno de debutar en una grande, el sueño de todo ciclista. La Vuelta a España será una buena piedra de toque para un corredor que jamás ha pasado de los ocho días de carrera. Tres semanas van a ser un gran reto para él, si bien con todo lo demostrado hasta ahora, puede tener confianza en hacerlo bien. Las laboras de gregario pueden derivar en alguna ocasión para luchar por un triunfo parcial. Es joven y lo que debe extraer de la Vuelta es trabajo, oficio y aprendizaje. Nadie va a frenar para regalarle los titulares de prensa.

La lástima es que Madrid no esté en la ruta y las carreteras que le vieron nacer no le verán ahora en este año tan señalado en su carrera. El corredor procede de una familia absolutamente ciclista. Pablo es el mayor de tres hermanos. Los mellizos Jaime y Celia Torres también están en este deporte y comparten equipo. El primero de ellos se clasificó segundo en la Volta Portugal do Futuro y este 2026 se estrena con la versión absoluta. La chica tiene más gusto por la contrarreloj y finaliza contrato en 2026, como Jaime. Pablo Torres tiene asegurado, en cambio, hasta 2030. Tiene años para ir forjando leyenda, un hueco y confirmar lo que hoy día sigue apuntando. El primer paso, el de la Vuelta.

Foto © UAE

1 comentario

  1. Querido Pablo: Es un gustazo ver el ciclista en que te has convertido. Tu tesón e ilusión han conseguido llevarte a lugares que ni tú mismo soñabas cuando crío. Disfruta de lo cosechado y merecido

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