Quién iba a pensar hace unos años que el asfaltado del Collado de Sahún iba a ser una realidad. La provincia de Huesca va a contar por fin con un puerto de categoría especial asfaltado. Los trabajos de reparación del camino de tierra y creación de esta nueva carretera han comenzado en la vertiente de Chía, en la parte baja del valle de Benasque. Pronto comenzará a ponerse guapo el lado opuesto, el de Plan, que es el que nos ocupa en esta ocasión.
En cualquier contexto pirenaico, alpino o dolomítico, si mencionamos un puerto con 12 kilómetros de longitud y una pendiente media del 8%, confluirán en que se trata de un auténtico coloso. Por encima de los 2.000 metros de altitud, partiendo del profundo valle de Gistaín y atravesando preciosos bosques de pinos, ascendemos por esta durísima vertiente. Lo positivo, que las sombras hacen el ascenso más agradable. Por contra, el arbolado impedirá que disfrutemos de unas maravillosas vistas que se intuyen al fondo.
Claustrofóbicos túneles de bienvenida
Si excluimos Sahún, el único modo de alcanzar la localidad de Plan es transitar el desfiladero de La Inclusa a través de una serie de túneles claustrofóbicos que atraviesan la roca. Ordesa, Bielsa y Aínsa, lugares cercanos para visitar. Conforme pasamos el cartel de bienvenida y con un restaurante a la vista, giramos a mano derecha en un ligero descenso que atraviesa el río Cinqueta. Desde aquí, todo de frente, siguiendo la pista de tierra. Hasta que lo transformen en carretera, el ascenso es apto para MTB. Con bicicleta de carretera, mejor no aventurarse.
Vamos a ir ganando altura rápidamente. Una vez se acaba el trazado rectilíneo y empiezan las herraduras, la rampa coge entidad y se mantiene durante varios kilómetros en el 9-10%. A mitad de puerto encontramos un kilómetro más cómodo para afrontar otro tramo de gran dureza al que sigue otro ligero descansillo. El tercio final, en cuyo inicio encontraremos una fuente, vuelve a apretar, de nuevo con rampas en torno al 9%. Poco antes de coronar, la pendiente baja un tanto y corona sobre los 2.020 metros. A mano izquierda parte una pista que termina en un refugio donde se come estupendamente.
Se corona ahí mismo, cuando justo en el desvío aparece la pista de hormigón. Es la cima real, pero no la oficial, que encontraremos después de un falso llano descendente. Un pequeño parking, los clásicos carteles informativos y nuestro objetivo, conseguido. Hay un pequeño merendero que nos permite degustar un tentempié con, ahora sí, unas vistas impresionantes.

Un puerto estratégico
Además del bien cicloturista que le añade a la comarca, el asfaltado del Sahún va a permitir la comunicación entre valles en apenas 30 kilómetros (subida y bajada). Un recorrido que hasta ahora solo era apto para 4x4 y que para los vehículos convencionales consistía en un rodeo de más de 90 kilómetros. Sí, superar una montaña de más de 2.000 metros no es una autopista, pero el ahorro de tiempo es considerable. Los vecinos y visitantes lo agradecerán. También los usuarios de la bicicleta, que tendrán mejor acceso a un puerto en mayúsculas.
En cuanto a la competición, Sahún permitirá el paso de la caravana ciclista. La estación de esquí de Cerler, final de etapa habitual en la Vuelta a España, tendrá un nuevo aliado. Los grandes puertos gustan y este lo es. Pese a tratarse de una zona poco poblada en invierno, no cabe duda de que el estreno generará expectación. Una Biescas-Cerler con paso por Cotefablo, La Foradada y el coloso ya sería una etapa digna de alta montaña. Una Vielha-Cerler atravesando los colosos franceses del Portillón, el Peyresourde, Val Louron y el Túnel de Bielsa antes de la dupla final lo firmaría cualquiera como etapa reina.

Más allá de Sahún
Una vez arriba, cuidado con la bajada. Tanto de vuelta hacia Plan como descubriendo la vertiente de Chía, se coge velocidad por la pendiente prolongada. El trazado de bajada hacia Plan obliga a tener en cuenta las sombras, que nos pueden engañar a la hora de trazar, y las curvas de herradura. Estando en tierra, nos iremos fijando en qué tramos hay más piedra suelta y qué nivel de precaución debemos mantener. Si queremos continuar la ruta, tenemos multitud de alternativas en el valle del Gistaín, como las subidas a los miradores de Cruz de Puyadase, Serveto o Sarrade. Eso sí, preparad bien las piernas para subir.
Fotos © JMatesanz
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Super buena noticia actualmente se podria hacer en gravel?
Menudo puertazo. Que ganas de catarlo cuando este asfaltado.