Entrevista a Guillaume Martin: «Me fijo en lo que hago yo y en lo que creo»

Entrevista a Guillaume Martin: «Me fijo en lo que hago yo y en lo que creo»

De París, esa ciudad con embrujo suficiente como para conquistarte sin que lo sepas, procede nuestro protagonista. Posee un máster en Filosofía y reflexiona en libros que son éxitos de ventas sobre los caminos de doble dirección que llevan del ciclismo a la filosofía y viceversa. Tímido en las distancias cortas y valiente y decidido en las largas, cuando se sube a la bicicleta y comienza a escribir sus otros libros sobre otro tipo de filosofía: conseguir los objetivos solo tiene un camino, el de ida.

Así afronta el ciclismo Guillaume Martin, corredor que nació en 1993 y criado en Suiza. Se trata de uno de los corredores más apreciados del pelotón, tanto en su Francia como en cualquiera de los países a los que las carreras le llevan. En realidad su forma de correr, que no es otra que buscar el espectáculo, motivar al espectador, regresa a él en forma de aplauso generalizado precisamente para motivarle a seguir siendo él. Una rueda interminable.

¿Cómo empiezas en el mundo del ciclismo?

Guillaume Martin: «Llegué al ciclismo a través de mi padre, que era ciclista cuando tenía veinte años. También íbamos a ver carreras en nuestra zona, la Normandía, así que creo que de esa manera me enganché. Siempre me había gustado el deporte, de todo tipo, y me dirigí al ciclismo, aunque podría haber sido otro deporte».

Ganaste Lieja-Bastogne-Lieja en sub-23. Después terminaste entre los diez primeros del Tour de l’Avenir. Sin embargo, fue difícil conseguir pasar a profesionales con un equipo francés y lo tuviste que hacer con el Wanty. ¿Qué pasó? ¿Te extrañó? 

GM: «Sí, todavía hoy me lo pregunto, no tiene explicación. Hice muy buena temporada en mi última como amateur y lo que me pasó fue magnífico y es que me permitió llegar a Wanty, un equipo que nadie conocía en ese momento. Pude crecer en él poco a poco y año tras año iba adquiriendo responsabilidades. Pude hacer el Tour de Francia con ellos en mi segundo año como profesional y siendo el líder, así que al final fue muy positivo para mí».

P: Todo lo que has conseguido ha sido a través de escapadas y una forma ofensiva de correr. 

GM: «Me gusta atacar y tener un espíritu agresivo en carrera. Es cierto que en ese momento ya he perdido mucho tiempo debido a caídas o sucesos en los primeros días. De no haber sido así, tal vez hubiese seguido al gran grupo y hubiese corrido de forma muy diferente. Creo que puedo hacerlo bien igualmente en esas dos estrategias».

P: Pese a estar en muchas escapadas y ser muy protagonista, no terminas de ganar. ¿Qué te falta para convertir estas grandes actuaciones en victorias? 

GM: «En el ciclismo moderno el nivel es muy elevado y no es nada sencillo ganar. Si te fijas, en muchas ocasiones son el mismo ramillete de ciclistas los que ganan. Lucho contra ellos cara a cara y no estoy tan lejos de ellos. Hace unos años, en el Tour, fui tercero en Orcieres-Merlette. Tuve la victoria delante de mis ojos en el sprint final. Me faltó un poco de punch y por eso no pude hacer la diferencia. Pero noto que año tras año voy mejorando. Espero que algún año sea suficiente para que lleguen las victorias».

P: Te preguntamos de filosofía. ¿Qué es lo siguiente que vas a escribir? 

GM: «Es turno para darle a los pedales y descansar de esa faceta. Tengo algunas ideas en mente, pero aún es muy pronto para hablar de ellas. Estoy muy concentrado en la temporada, pero estoy muy contento de ser capaz de hacer cosas diferentes al mismo tiempo en mi vida. Creo que todos somos muchas personas dentro de una misma y a veces tendemos a centrarnos únicamente en una, lo cual creo que es estúpido, porque creo que es muy interesante. Todos tenemos muchos hobbies y les dedicamos tiempo».

P: Hablando de los seres humanos, ¿cómo ves la sociedad de hoy? ¿Qué papel puede jugar el ciclismo? 

GM: «Es una pregunta muy difícil. Son tiempos muy complejos, con la guerra de Ucrania, el Covid, que aún sigue ahí. Me imagino a un niño que esté creciendo en estos años y no creo que sea sencillo. Creo que la bicicleta y el ciclismo pueden aportar un poco de felicidad dentro de todo este contexto. También hay que pensar en algo. El deporte no es útil, no cumple una función como tal. Hacemos ciclismo y sufrimos en él porque queremos, porque lo decidimos. Simplemente lo practicamos. Y eso es lo que lo hace tan grande».

P: ¿Cómo ves el momento actual del ciclismo francés? 

GM: «El ciclismo francés está cada vez mejor. Hemos ganado el arco iris en los últimos años, estamos asomando en las clásicas, en las grandes vueltas... creo que el ciclismo francés está ciertamente en una muy buena dinámica».

P: Tres deseos como ciclista. 

GM: «Me gustaría ganar alguna gran carrera en el World Tour. También hacer una gran general en el Giro de Italia. O incluso ganar la Lieja-Bastogne-Lieja, que ya gané cuando era sub-23. Sería un sueño. Pero en definitiva, cualquier carrera es buena para ganar. Lo importante es estar ahí y estar fuerte».

P: ¿Cómo te gustaría ser recordado? 

GM: «Si soy honesto, no me preocupa. Me fijo en lo que hago yo y en lo que creo. Lo que la gente opina ahora o en el futuro no es lo que me motiva».

Foto © AFP


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