El periodo de fichajes es mucho más que el cambio de equipo de una serie de ciclistas. Ha finalizado el Tour de Francia, que es la carrera que en muchos casos da y quita en esto del ciclismo, y los roles en los equipos en ocasiones fluctúan. El agente del que ha rendido satisfactoriamente, pide reuniones en este periodo. El tema a tratar puede ser un aumento del salario, pero un aspecto capital es también el espacio que le quede al corredor para crecer, para triunfar. Parecido debe ser el caso de Isaac Del Toro. El mexicano ha hecho historia al subirse al tercer peldaño del podio de París. Y lo hace a la sombra de su jefe de filas, compañero y amigo Tadej Pogacar, campeón absoluto del maillot amarillo y parte para muchos de la historia del ciclismo.
Según recogen varios medios, el de Ensenada habría recibido una oferta de renovación. Del Toro tiene contrato hasta 2029 con el UAE, uno de los conjuntos más poderosos del panorama internacional. Cualquiera podría pensar que el problema vendría por cohabitar con uno de los campeones del momento, lo cual limita claramente su campo de acción. Pero no. Lo que aparentemente preocupa al campeón de Tirreno-Adriático y Dauphiné es el futuro, en concreto la presunta unión futura de Paul Seixas al conjunto de los Emiratos.
El francés, una de las sensaciones del momento, sigue recibiendo propuestas privadas y públicas, pero con toda claridad la oferta económica que le pueda hacer llegar UAE tendrá dificultad para ser superada. Si de algo puede presumir el equipo actual del joven ciclista es de capacidad financiera para atraer talento. Que Tadej Pogacar es la apuesta del equipo es evidente. Del Toro es cinco años más joven y sabe que su momento llegará una vez el esloveno baje el pistón, cuelgue la bicicleta o busque otros objetivos. Tiene la intención de estar en posición privilegiada para suceder al dominador del ciclismo, hoy en día inexpugnable desde todos los flancos.
Paul Seixas ha finalizado una posición por detrás en el Tour de Francia. Es tres años más joven, su futuro es cuestión de estado para Francia y Del Toro no es ajeno a los movimientos que se puedan producir después de 2027. Porque se da por hecho que el joven galo correrá la próxima temporada en Decathlon. Sabe que en la carretera aún hay dos minutos de diferencia, pero la progresión del corredor de Lyon preocuparía a cualquiera. También a un equipo dominador como UAE, cuyo movimiento responde a un refuerzo propio a costa de debilitar al vecino y rival.
Si los planes de futuro del equipo pasan por Francia, puede que veamos una situación similar a la que llevó a Juan Ayuso a solicitar la baja en el UAE para buscar oportunidades. Porque Del Toro no parece que se conforme con dibujar una carrera profesional eternamente a la sombra de alguien. Es su momento, está en boca de todo el mundo como uno de los mejores corredores de la actualidad y sabe que el tiempo corre muy deprisa. Habrá que prestar atención a los próximos capítulos.
Foto © Loic Venance/AFP Getty
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