Más que la capital de Colombia, Bogotá es el epicentro del ciclismo colombiano. Una fuente de la que emanan los poderes de la escalada, no puede ser casualidad que de Cundinamarca hayan brotado genios del pedal como Egan Bernal o Lucho Herrera, entre un mar de escaladores que han surtido de escarabajos lo que hoy llamamos World Tour desde que en los años 80 adquirieran fama mundial. Ahora se abre la ventana para Juan Felipe Rodríguez, una de las sorpresas en la alineación de Education First primero y de la Vuelta a España más tarde.
Un escalador fino, clásico, de esos que con verlo sabes el peligro que tiene al mezclar con una cuesta, la gasolina de la mayoría de incendios ciclísticos. El colombiano está viviendo en un trueno: ha pasado de alternar calendario entre el mundo sub-23 y absoluto a guerrear con los ciclistas del World Tour debutando en una grande. Ha sido la sombra de Richard Carapaz, el mayor apoyo que ha encontrado para poner las etapas de montaña patas arriba. Cuando no se encontraba en fuga, ponía ritmo. Cuando no ponía ritmo, esperaba instrucciones en la fuga.
De Andorra a Granada, tres semanas en forma demuestran que hay corredor, que hay futuro, que el cuerpo lo tiene hecho para los veintiún días. De Tenjo partió un águila en 2003, generación de Lenny Martinez, Iván Romeo, Darren Rafferty o Cian Uijtdebroeks. Con esa generación y no con otra es con quien se debe comparar a esta incorporación de agosto al Education First. No cabe duda de que la inclusión en el ocho de la Vuelta a España tuvo lugar con toda la intención, sabiendo a ciencia cierta el talento que se traían entre manos. Es una forma de desarticular las estrategias de los rivales, las armas secretas.
Es el único colombiano en las filas actuales tras la retirada del último mohicano cachaco, Esteban 'Chavito' Chaves. EF tiene réplica a la rama ecuatoriano y equilibra fuerzas. Rodríguez aparece como un estilete que utilizar en favor del equipo, si bien el rendimiento como solista está por medir. Si 2027 goza de la fortuna que es la salud, habrá ocasión de sacar el metro y ver hasta dónde es capaz de llegar. La falta de experiencia es un grado menos. Por contra, se le observa rápido en la adaptación y ese es el primer requisito para un corredor que salta al World Tour, la máxima categoría del ciclismo.
Asalta una etapa de la Ronde de l'Isard, en Francia, ante gente como Widar o el también prometedor Liam O'Brien. Se batió con Santiago Buitrago en el Nacional colombiano para alcanzar la tercera posición. En el Tour de Rhodes, donde batalló contra el mediano de los Rafferty o Cameron Rogers, entre otros, logró despuntar y mantener el tipo. No significa que el tenjano necesariamente vaya a rodar por encima o por detrás de ellos. Está en el nivel de los ciclistas que acabarán por poblar el World Tour cuando la rueda de la vida profesional siga su curso. Eso le augura una larga vida profesional. Pero primero deberá ratificar todo lo enseñado.
Foto © Education First
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