'Rusty' Woods se retiró del ciclismo en 2025. Lo dejó en el Tour de Francia, que fue su última carrera. La clásica vuelta de honor por los Campos Elíseos fue su última conexión con su vida de ciclista profesional. El ganador de cuatro etapas en grandes vueltas despertó nostalgia en los aficionados, pero lo que no esperábamos es que los aficionados despertaran nostalgia en Michael, que regresa a la primera fila del ciclismo con la participación en el Campeonato del Mundo que se celebrará en Montreal, en Canadá, su país de origen.
Nacido en Toronto y con la frontera de los cuarenta esperando al final del pasillo, el ex de Israel (actual NSN) y Education First se ha pasado al gravel, ese espacio que mezcla influencers y nostálgicos. Aprovechando que ha sido uno de los pocos ciclistas que ha establecido su residencia en Andorra, ha participado en más de una prueba de la modalidad, sin obtener hasta la fecha grandes resultados salvo el subcampeonato nacional. Donde sí se presentó con toda la intención fue en el Campeonato Nacional de Canadá de carretera, celebrado en junio de 2026 en Saint Georges.
Se clasificó en séptimo lugar, justo detrás de Hugo Houle (Alpecin) y Pierre-André Côté (NSN), compañeros de selección de Michael en septiembre. Alcanzó la meta junto a Derek Gee, considerado tal vez el mejor ciclista canadiense de nuestros días y que también estará en el Mundial. El resto de integrantes del equipo que representará a los norteamericanos en casa serán Michael Leonard (Education First) y Nickolas Zukowsky (Pinarello Q36.5). Woods se integra en un grupo con experiencia, pero en el que falta un gran líder. Y ahí está él, el jefe de una generación que tiene mucho que decir en el ciclismo todavía.
No es de extrañar que, pudiendo, hayan reclutado al mejor ciclista canadiense de la historia junto a Ryder Hesjedal. No hace tanto estaba ganando en la cima de Ancares, en la Vuelta a España y por delante de buenos escaladores como Mauro Schmid o Marc Soler. O en el Puy de Dôme, esa montaña legendaria del Tour de Francia en la que vivió ese duelo a cuchillo con Matteo Jorgenson, al que batió in extremis. A poco que esté entrenando, dará el nivel. Le faltará esa costumbre de viajar en un pelotón, pero un Mundial es distinto. Los equipos no son tan numerosos y pronto empieza a seleccionarse el paquete porque la selección natural deja atrás a todos esos corredores que vienen de países con poca tradición o con poca preparación.
Si luce, será un éxito. Si consigue estar con los mejores, será legendario. Woods debería haber esperado una temporada para colgar la bicicleta, en vistas al Mundial en casa o al gusanillo que parece que todavía conserva. Por allí estará Valverde, su gran bestia negra. La suerte para él es que estará dando bidones y no pedales. Los rivales serán las bestias de siempre, con los que sabe que en el cuerpo a cuerpo no tiene nada que hacer. Pero, ¿y buscando la sorpresa? Con que esté ahí, el aplauso lo tiene garantizado.
Foto © Woods
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