Desde Lance Armstrong llevaba sin ondear la americana. Barras y estrellas pintadas de colorines que acompañarán a Brandon McNulty donde quiera que vaya. Una especie de estrella del Súper Mario que durante once meses le hará uno de los bigotes más vigilados. Estaba claro que sin la reina, las hormigas iban a hacer pander el cúnico. Carrerón altamente poblado de highlights, pero sobre todo de alternativas, de incertidumbre. El ciclismo, que se había vuelto predecible, regaló un Mundial para el recuerdo a quienes habían olvidado que hay vida más allá de los extraterrestres.
Todo se queda en casa. Trump tonteaba con lo del estado 51 y un americano ha conquistado el mundo en Canadá. UAE mantiene el secuestro del arcoíris, en exclusividad desde Glasgow 2023, en modo legislatura. El meteorito de la fortuna cayó en Arizona y EEUU suma un oro absoluto. Fue él, pero pudo haber sido cualquier otro entre los muchos que jugaron a la ruleta. Para que te toque la lotería, primero hay que jugar. Algunos mandaron remar a los esclavos durante un océano para que cuando fueran a blandir la espada, fallara el brazo.
Cuando el malo y el gracioso de la clase abandonan el grupo, alguien toma el relevo. Van der Poel hizo de Pogacar y Evenepoel hizo de sí mismo, como Tom Cruise en las escenas arriesgadas. Ayuso sigue bajando en la escalera mecánica en busca de una chaqueta de paná con una botella de gaseosa en la mano. Seixas cree desenvolverse bien en una de vaqueros cuando sus películas empiezan a parecer las romcom (limón) de Aniston y Stiller. Van Aert se quedó atrapado en el tiempo y abandonó 2026. Pidcock y Healy encontraron el portal cerrado y Del Toro embistió a los trapos equivocados.

Era un circuito ideal para el ciclismo de avispero. En esa incertidumbre solo tiene ventaja quien no tiene nada que perder, que suele coincidir con vivir dos o tres pisos por debajo de las estrellas. El cóctel perfecto para que un actor secundario terminase de cavar el túnel entre el ataque y la gloria. Hacían falta piernas, cómo no. Mantener alejada a la jauría de hambrientos dobermanns era condición sine qua non para poder aspirar al arcoíris, fuera del alcance de un misil tierra-aire en el último aliento. El viaje entre la incredulidad y la alegría pintó las caras de la delegación estadounidense. Lo habían conseguido. Silentes, alejados del mundanal ruido.
Lo mejor del nuevo campeón del mundo, su fecha de nacimiento. Cuatro años después de la foto con Tadej y Jonas en Peyragudes, uno más tarde del GP celebrado en la misma ciudad de autos con Pogacar y él practicando la celebración en meta. Hay cosas que no se dejan a la improvisación, hasta el destino y el aura se farmean. Bling aprovechó el plomo para darse el gustazo de batir a Van der Poel por la plata. Treinta kilómetros más atrás perdieron río abajo la pista de las pepitas de oro, que acabaron en Phoenix en la batea de McNulty. Tres caballos entre los diez primeros para una selección que se sintió como en casa.
1 | Brandon McNulty | Estados Unidos | 6:17:04 |
2 | Michael Matthews | Australia | 0:13 |
3 | Mathieu Van der Poel | Países Bajos | ,, |
4 | Simmons Quinn | Estados Unidos | ,, |
5 | Isaac Del Toro | México | 0:14 |
6 | Tom Pidcock | Dinamarca | ,, |
7 | Mads Pedersen | Gran Bretaña | ,, |
8 | Matteo Jorgenson | Estados Unidos | ,, |
9 | Giulio Ciccone | Italia | ,, |
10 | Ben Healy | Irlanda | ,, |
Foto © SWpix / Sprint Cycling Agency
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