La temporada 2023 de Christophe Laporte fue tan sublime que se pasara dos temporadas desaparecido o rayando a un nivel bastante inferior. De la calidad de este ciclista del Visma | Lease a Bike había escuchado el público, con un gran despliegue físico en las clásicas de primavera y una labor de coequipier de diez. Tanto en llano como en montaña, se creció, daba pedales elegante, como si no sufriera bajo ninguna circunstancia.
Tal era el estado de gracia que disputaba las carreras mano a mano con Wout Van Aert, con algún regalito del belga al francés, si bien se puede sospechar que era una forma elegante de mantener atado a tal bestia de las pruebas de un día. En Cofidis era un buen ciclista, pero en Visma la calidad se le ha multiplicado por cinco. El salto es evidente si uno mira a los triunfos, al palmarés del corredor de La Provenza. Con el equipo francés consiguió un buen saco de victorias, casi todas en el calendario francés y alejado del foco del World Tour.
Un gran cambio entre Cofidis y Visma
En el nuevo equipo creció hasta pelear y obtener triunfos en París-Niza, Tour de Francia, París-Tours o Dwars Door Vlaanderen. En el Tour, un gran apoyo para Jonas Vingegaard, que cosechó dos victorias en el Tour consecutivas. Allí estaba el francés, un hombre fiable en todos los contextos posibles y mostrando poderío, dando miedo a los rivales. En una etapa alpina, tiró tan fuerte del pelotón al principio de una etapa que se quedaron apenas una veintena de ciclistas en el gran grupo. Y no se paró hasta la meta. Una paliza de la que sobrevivió bien para continuar un día más tarde con su labor de contención de los rivales.
Tras el bronce olímpico de París, completó un 2024 repleto de buen sabor de boca. De pronto, desapareció del mapa. Todos los aficionados se preguntaban qué había sido de él, cómo un corredor de tanto brillo pudo pasar al congelador durante meses. En 2025 empezó a competir en el mes de septiembre, después de superar el citomegalovirus, que le tuvo fuera de juego durante trescientos días, o eso cuentan. Cuando en 2026 la temporada empieza con relativa normalidad para él, vuelve a desaparecer del mapa. Esta vez un desgarro en el cuádriceps le tuvo en el dique seco durante meses. Momentos duros unidos a retiradas repentinas y miembros del staff que salían disparados a otras estructuras.
De nuevo, desaparece de las competiciones
Entre la Amstel Gold Race y el Tour de Dinamarca, cero días de competición. Pero muestras de que la calidad no se había evaporado del todo. Christophe Laporte hizo una actuación fantástica siendo cuarto en suelo danés y fue incluido en el ocho de los neerlandeses para la Vuelta a España. El papel que ha jugado el corredor de Visma ha sido muy bueno, sirviendo de apoyo para los velocistas Matthew Brennan y Wout Van Aert, pero también para Sepp Kuss, implicado en la clasificación general. Tirando del pelotón hasta reducir las diferencias por un lado, el tamaño del pelotón por otro.
Su forma de rodar es hipnótica, a la par que efectiva. Si se pone al frente del gran grupo, tiemblan las piernas de los demás. Cuando este corredor está inspirado, hace muchísimo daño. Para los compañeros es una bendición, puesto que cumple con la función asignada y facilita la vida a los que corren junto a él. Se viene un Mundial muy abierto, con posibilidades para varios corredores y, por qué no, para algún tapado que aparezca desde un lugar invisible. Laporte podría cumplir con esa función de ganador sorpresa que tanto se ajusta a este contexto.
Foto © Visma | Lease a Bike
Artículos relacionados
0 comentarios