Durante décadas, la subida clásica a Sierra Nevada y el bonito puerto de Las Palomas eran las únicas montañas andaluzas de entidad en la Vuelta a España. Con el cambio de siglo, se fueron estrenando más subidas, pero todavía quedan muchas por descubrir para el pelotón profesional. Se trata de puertos largos, que no tienen grandes rampas como el Angliru, pero que sí tienen similitud con varios de los puertos que año tras año el Tour de Francia transita en los Alpes.
La Contraviesa, Los Filabres, La Alpujarra, las faldas de Sierra Nevada... Hay multitud de sierras que esconden puertos de gran entidad que, combinados, permiten el diseño de etapas tan duras que nada tendrían que envidiar a las más duras del Giro de Italia. Repasamos las diez montañas más representativas de estos macizos montañosos, aunque hay muchas más. Nos quedamos en la mitad oriental esta vez.
Velefique, el Alpe d'Huez del sur Ver altimetría
Velefique: por Velefique (14,9 km al 6,6%), por Bacares (11,4 km al 5,6%)
Lógicamente, las praderas alpinas brillan por su ausencia. Es Almería, al fondo, a un lado, se observan sus conocidos invernaderos; al otro, el MiniHollywood, Tabernas y su desierto. Los bosques de repoblación irán alternando con la hierba rala. La carretera, que empieza a subir de forma descarada una vez se toma el cruce pasado Tabernas, se vuelve más violenta al paso por la localidad que da nombre al puerto. Son 18 herraduras en total para tocar con los dedos los 1.800 metros de altitud de la cima. Por el otro lado, menos pendientes, pero casi el mismo número de curvas. La Tetica de Bacares merece una visita.

Calar Alto, centro estratégico de operaciones Ver altimetría
Calar Alto: por Gérgal (22,3 km al 6,4%), por Aulago (32,3 km al 4,3%), por Tíjola (33,3 km al 4,5%), por Serón (26,3 km al 5,3%)
El observatorio, un compendio de telescopios independientes, conlleva una multitud de terreno para las infraestructuras de una carrera. Además, tres formas de marcharse de esa montaña. Todas diferentes, todas duras, todas con encanto. La que parte de Gérgal es la más 'Tour', la más regular, si bien el ancho de la carretera le resta sensación de dureza. Pero la tiene, y mucha.
Está también la cara norte, subdividida en Tíjola (puertazo) y Serón, donde ramifica aún más y tiene la carretera de Las Menas como uno de los atractivos de la zona. Queda una vertiente, que es la que comienza en Aulago. Es simplemente eterno, supera los 30 kilómetros de longitud y la altimetría engaña: es mucho más duro de lo que parece. Las combinaciones con Santillana, Escúllar y Velefique, espectaculares.

Las mil y una vertientes de Haza del Lino Ver altimetría
Haza del Lino: por Rubite (22,4 km al 5,8%), por Órgiva (19,5 km al 5%), por Polopos (18,5 km al 7%)
Se podría diseñar una etapa de alta montaña dándole vueltas a la venta de la cima de Haza del Lino (se come bien). Dos de ellas son de los puertos de paso más difíciles de la geografía española, así de sencillo: Rubite y Polopos. Deberían ser clásicos en la Vuelta a España y continúan inéditos esperando su ocasión. Está a su vez la carretera que viene del norte, desde lo más profundo del valle, donde se encuentra la conocida localidad de Órgiva. Más allá, Lanjarón. Hay más lados de este enjambre al que puede accederse desde Sorvilán y Venta del Tarugo.

Enix, el sombrero de Almería Ver altimetría
Enix: por Aguadulce (17,6 km al 5,5%), por Alicún (16,5 km al 4%)
En la puesta de sol de la capital almeriense se encuentra esta montaña coronada por molinos de viento. Largo y duro por el sur, más llevadero por el norte. La cara dura arranca en la turística Aguadulce, al nivel del mar, y corona a más de mil metros para un recorrido de 16 kilómetros. Echen cuentas. Lástima que sea tan poco recurrente en las carreras porque tiene muchos encantos, como las curvas de herradura, que tanto para subir como para bajar aderezan el rato sobre la bicicleta.
Todas las carreteras llevan a Sierra Nevada Ver altimetría
Sierra Nevada: por Cenes de la Vega (42,4 km al 6,2%), por Monachil (42 km al 6,5%), por Güéjar Sierra (40,7 km al 6,4%)
Sierra Nevada esconde la carretera asfaltada a mayor altitud de Europa. El Pico Veleta, sin embargo, tiene difícil recibir al pelotón debido a conflictos administrativos de carácter medioambiental. Para llegar a Hoya de la Mora, donde se encuentra la barrera a vehículos de motor (2.520 metros), tenemos varias opciones. Desde El Dornajo, está la vía clásica (la llamada autopista de Sierra Nevada) y la antigua, que atraviesa el Collado de las Sabinas. Una más dura, otra más larga. Para llegar a la base, tres opciones: la clásica que procede de Granada, Monachil / El Purche y Hazallanas. Incluso en este último existe una variante, el Hotel del Duque. Todos durísimos.

La Ragua, una Madeleine a la andaluza Ver altimetría
La Ragua: por La Calahorra (13,8 km al 6,2%), por Cherín (25,2 km al 6%)
Si hablamos de un puerto de 2.000 metros de altitud y 25 kilómetros de subida a un 6% de media, nos viene a la cabeza el coloso alpino. Menos verde, menos ríos idílicos, pero la misma dureza. O más. La más dura, la carretera que arranca en Cherín. Por Bayárcal, menos puerto. Por La Calahorra, al norte, un buen primera. De nuevo, varias caras para jugar a diseñador de recorridos. Carreteras perfectamente asfaltadas.

Albondón, el vecino incómodo Ver altimetría
Albondón: por El Pozuelo (26,6 km al 5,1%), por Torvizcón (19,2 km al 4,1%)
Venta del Tarugo es otro cruce de caminos con infinitas posibilidades. La carretera que procede directamente del mar culmina ahí. Cerca de Haza del Lino, de Venta del Chaleco, del Cerrajón de Murtas (un puerto muy bravo), de La Alpujarra pura y dura. El piso es bueno y las rampas constantes, como si de un puerto Tour se tratara. De nuevo, el paisaje es algo más agreste, pero con el mar al fondo todo fondo de pantalla mejora. Las combinaciones con un puerto así suben de nivel.
Escúllar, la soledad hecha puerto Ver altimetría
Escúllar: por Caniles (30,5 km al 3,8%), por Abla (26 km al 4,7%)
Entre Abla y Caniles se encuentra esta montaña, prácticamente pelada y sin protección de ningún tipo ante el sol o el viento. Más de dos mil metros en la cima, vertientes larguísimas y bastante similares en cuanto a dureza. Posibilidad de combinación con otras montañas del estilo. Las únicas pegas son que no se trata del puerto más bonito, aunque es tan agreste que acabas cogiéndole el puntito. Te deja a merced de los elementos, y eso es dureza añadida a un puerto que se hace eterno.

Capileira, la cara sur de Sierra Nevada Ver altimetría
Capileira (21,7 km al 5,1%)
Antiguamente existía un proyecto de construir una carretera que cruzase de lado a lado la sierra. En parte, la hay. En el lado sur del Veleta, lo más próximo a llegar, en tierra, es Hoya del Portillo. El asfalto acaba en Capileira, localidad a la que se accede después de 20 kilómetros de subida sostenida con un descansillo intermedio. Pura Alpujarra, con barrancos increíbles y un sinfín de montañas que sortear para llegar. La zona es espectacular y merece la pena una visita ciclista, gastronómica, turística...

Peña Escrita y Sierra de Lújar, ¿dos sueños imposibles? Ver altimetría
Peña Escrita (14 km al 8,2%), Sierra de Lújar (31,8 km al 5,8%)
Son dos carreteras sin salida que esconden gran dureza en sus rampas. La primera, en suelo granadino, se trata de un auténtico 'Angliru', con rampas imposibles y un trazado muy violento. Empieza en la costa y sube hasta un zoo que se encuentra cerrado. Habría posibilidad de instalar una meta si se realizan un par de arreglos en la subida final. En cuanto a Lújar, necesitaría muchos más arreglos para poder ascender hasta arriba, un añadido a cualquiera de las vertientes de Haza del Lino. Ambos puertos, durísimos y que marcarían una época en la Vuelta. De los más duros de Europa.
Fotos © 1001puertos | Portada © EFE
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