El esloveno Tadej Pogacar supera las 100 victorias por mucho, pero todavía hay carreras que el número uno del mundo tiene en el punto de mira que aún no constan en su palmarés. Por ejemplo, la París-Roubaix donde fue derrotado por Wout Van Aert para completar así la victoria en los cinco monumentos. Dos intentos y dos segundos puestos que el campeón del mundo no acepta. Quiere ganar, quiere ganarlo todo. En esa mentalidad coleccionista no cabe el subcampeonato como una posibilidad y seguro que trabaja en invierno para poderlo lograr. Si consigue ganar la Vuelta se quitará un gran peso de encima porque de ese modo no se verá obligado a condicionar el calendario de las dos próximas temporadas por una gran vuelta cuando el año ciclista está finalizando.
Lo normal sería que Milán-Sanremo no entrase en los planes y que el inicio de temporada pudiera ser diferente. Seguro que en el futuro cercano quiere probar la experiencia del Tour Down Under, en enero. En Flandes querrá lograr el récord en solitario, por lo que es un fijo en el calendario de 2027. También la Vuelta al País Vasco, la única ronda HC que le queda por conquistar. En ese sentido, tal vez espere a 2028, ya que finalizar una ronda más ardenesca y al día siguiente enfrentarse a los adoquines es un imposible. Distribuirá estos objetivos entre 2027 y 2028, no cabe duda de que querrá conseguir los dos y completar así el álbum con los dos únicos cromos que le restan.
El triplete de las Ardenas es otra de las espinas que tiene clavada. Ha ganado las tres carreras, tanto Amstel Gold Race como Flecha Valona como Lieja-Bastogne-Lieja. Pese a que ha estado cerca, nunca las tres en una misma temporada, algo que tan solo han logrado dos ciclistas en la historia: Davide Rebellin, Philippe Gilbert y Demi Vollering. Él mismo pudo lograrlo en 2023, pero una caída le impidió disputar Lieja y le complicó su aproximación al Tour de Francia, que finalmente se llevaría Jonas Vingegaard. Observando la facilidad con la que gana y con la obligación de estar en Lieja para seguir sumando monumentos, seguro que se plantea competir en las otras dos para sumar el tríptico a sus conquistas.
Uno de los grandes objetivos del esloveno son los Juegos Olímpicos de 2028. La prueba en línea incluye paso por las montañas de Santa Mónica y final en el Observatorio Griffith tras una dura ascensión en la que Tadej Pogacar podría dominar a los rivales con relativa facilidad si se encuentra en la forma habitual. El único problema es que el Tour de Francia habrá terminado una semana antes en París. Si en 2027 consigue la sexta victoria, habrá que ver si le da más peso a la medalla olímpica o al intento del séptimo maillot amarillo, algo que solo Lance Armstrong ha logrado, aunque fue desposeído de todos los títulos, como bien es sabido. Seguro que el esloveno no quiere que quede ninguna duda de que se trata del mejor corredor del Tour de Francia y luchará por un logro de semejantes características.
Por el camino, saltarse el Tour para engordar palmarés en las otras dos grandes es una posibilidad, del mismo modo que ganar las tres en una misma temporada parece un reto de entidad para él. Matxin salió al corte y desmintió esta posibilidad. Con tanta superioridad sobre los adversarios, potencial tiene para ello a poco que los recorridos acompañen un mínimo. Pero el reto que sí está encima de la mesa es convertirse en el primer ciclista con cuatro maillot arcoíris en la prueba en línea. Porque la prueba contrarreloj está muy complicada si Remco Evenepoel se la plantea. Aunque con Tadej Pogacar, si algo está claro, es que nunca se sabe.
Foto © UAE
0 comentarios