¿Qué le pasa a Carlos Rodríguez?

¿Qué le pasa a Carlos Rodríguez?

¿Dónde está aquel ciclista que maravilló al universo ciclista jugándose una etapa mano a mano con Jonas Vingegaard y Tadej Pogacar con la alta montaña del Tour como testigo? De aquel ciclista capaz de tener en vilo al pelotón a lomos de una cabalgada épica camino del Petit-Saint-Bernard. De aquel al que solo una terrorífica caída pudo eliminar como candidato al podio de la Vuelta a España 2022, la de Evenepoel. Que recuperó para España la victoria en el Tour de Romandía después de 28 años de sequía. Que se quedó a un puñado de segundos del podio de Dauphiné tras ganar la etapa reina. Ese Carlos Rodríguez está desaparecido, oculto en algún lugar del autobús del Netcompany Ineos. Porque el Carlos Rodríguez que estamos viendo carrera tras carrera no es el que conocimos.

El abandono de julio de 2025 por fractura de la pelvis ha dejado consecuencias. Siendo justos, la evolución venía siendo negativa. El problema es que cada vez el río corre más rápido y se hace cascada. Es duro verle en una carrera como la Vuelta a Burgos trabajando cual aprendiz a vueltómano. Se esperaba tanto de él que quizá la rutina ha sido más fuerte. O que un equipo tan gigante como el británico no es el lugar idóneo para alguien tan tímido. El resultado es un ciclista del montón que cualquier espectador confundiría con un corredor del montón que nunca aspiró a podios de gran vuelta ni a vueltas de una semana. Las cámaras le enfocan por lo que fue, no por lo que supone en la actualidad.

La baja del Tour de Francia de este año ha sido la gota que ha colmado el vaso. La rumorología afirmaba que el granadino estaba coqueteando con algún equipo y que iba a intentar ser libre pese a restarle una temporada de contrato. No debió gustar o coincidió, que las dos cosas pueden ser. El resultado es que la dirección asumió la decisión de dejarle en casa, algo que sorprendió hasta a Imanol Erviti, entre los mandamases de Netcompany. La explicación oficial, que necesitaban otro perfil de corredor. La realidad es que el maillot gris acabó siendo una sombra de sí mismo durante toda la carrera, con los dos teóricos líderes fuera de los niveles que les llevaron hasta allí.

¿Soluciones? Pinta feo. La situación no tiene visos de cambiar, dos más dos siempre sumarán cuatro y algún factor habrá que modificar. Un cambio de aires le podría venir magníficamente bien después de seis temporadas en el conjunto británico. También al equipo le favorecería desprenderse de una ficha alta. En el Tour de Austria pareció que volvía a ser competitivo, pero una discreta Vuelta a Burgos demuestra que incluso estar presente en la alineación para la Vuelta a España puede correr peligro. La fortuna para Carlos es que tampoco hay tantos efectivos disponibles en la plantilla y las carreras se acumulan, con el plus de que la ronda española finaliza en Granada y él conoce muy bien sus dominios.

Foto © Ineos

2 comentarios

  1. Yo creo que el que tuvo retuvo y volverá a pelear con los grandes solo es cuestión de tiempo, hay que tener paciencia por qué motor tiene lo ha demostrado cuando ha estado al 100%

  2. Muy interesante Jorge. Yo creo que Carlos todavia tiene un par de temporadas buenas que darnos. Un saludo

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