Se acabó. A final de temporada, tras siete años de patrocinio, se baja de la bicicleta Kern-Pharma. Así lo ha anunciado a través de redes sociales el equipo, que se pone manos a la obra para reconstruir un proyecto ilusionante a más no poder y cuyo estatus en los últimos tiempos había subido varios escalones de golpe. Esa ambición, cuentan, ha terminado por romper el saco. Mantener a algunos ciclistas en plantilla contra viento y sirenas ha supuesto un esfuerzo tan grande que ha dejado costuras al descubierto.

Cómo no tirar con fuerza del pelotón si en la última Vuelta a España de la que formaron parte salieron con tres etapas y la sensación de haber sido el equipo más completo. En cambio, el éxito es un arma de doble filo para un equipo Pro-Conti: cada año, bajas más importantes. Kern-Pharma ha conseguido retener a gente de calidad como Urko Berrade o el trotamundos Iván Sosa. A cambio, cada temporada plantillas más cortas. La manta tiene que destapar, por fuerza, alguna extremidad. Nada es gratis, aunque mucha gente lo piense.

Momento difícil, cómo no. La simpatía que despiertan Juanjo Oroz y los suyos es palpable en cada carrera. Queda para la historia la paciencia de los patrocinadores cuando todo eran puertas cerradas, cuando muchas carreras les miraban por encima del hombro. Kern-Pharma apostó a medio y largo plazo. Y ganaron. La elegancia y el buen perder no pasaron desapercibidos. Quien siembra, recoge. Es así. Sin embargo, no es fácil ser equipo español en el mundo Pro-Conti. La Vuelta a España, el mayor escaparate al que, en principio, pueden aspirar no tiene cabida para todos. Es matemático.

Las teóricas alternancias, negadas por la organización, pueden no ser suficiente para un sponsor. Era cuestión de tiempo que sucediera. En un contexto cada vez más exigente y demandante de recursos, estirar la cuerda acaba por romperla. Todo sin la garantía de ser parte de una carrera como la Vuelta, que ya sería un justificante en sí mismo de cualquier cheque cuasi en blanco. Participar en Lieja no es suficiente, por muy académica que sea la invitación. En términos de repercusión, pocas carreras más rentables que La Vuelta para un equipo español.

Ahora esperemos que el staff encuentre relevo y que no haya efecto contagio. Se vislumbra cierta inestabilidad en primera plana, con Visma e Ineos, dos de los equipos más importantes del World Tour, a meses de cambiar de siglas. Otros equipos se han unido para dar alcance a los cánones de la UCI, que cada vez ruedan más deprisa. Si eso sucede en el máximo nivel, cabe preguntarse si las demandas institucionales para constituir un equipo quizá sean demasiado exigentes. Cuando las marcas van dejando paso y cada vez es más difícil contar con patrocinios tan largos como se desearía, quiere decir que algo tiene que cambiar. A ser posible, para mejorar.

Kern-Pharma ha acumulado quince victorias. Queda año para aumentar el casillero y despedir a este gran sponsor como se merece. En caso de que la estructura no consiga prosperar, se abre la veda. Ciclistas en su mayoría jóvenes, buenos proyectos de futuro que normalmente abandonan la escuadra navarra para cruzar el charco en busca de los mejores contratos. Un equipo que es cantera de la que se nutren los equipos del World Tour y que, por tanto, cumple una importantísima función. A partir de 2027 no será, al menos, en nombre de los laboratorios Kern-Pharma.

Y no todo es ciclismo élite. Incógnitas que afectan también al equipo Finisher, el filial de talento inagotable que suministra también a la primera plantilla. La base perdería un buen escalón para tantos y tantos ciclistas que necesitan esa motivación para llegar o, cuanto menos, para intentarlo. Sin objetivos, entrenar y competir cuesta más.

La empresa ha declarado el interés de continuar apoyando al filial del equipo, aunque con nuevos patrocinadores involucrados, quién sabe por dónde puede respirar el asunto de aquí a dos años. Según cuenta Fernando Ferrari, no debería tardar en hacerse oficial que existe relevo. Pero será un año entero aún de Kern-Pharma, por lo que el anuncio oficial de los detalles al gran público podría dilatarse. Veremos cuáles son los próximos pasos en este escenario inédito en equipos de esta categoría. Porque normalmente el adiós del patrocinador significa el adiós al equipo.

Empieza la contrarreloj para encontrar sustitutos. Cuanto más tiempo pase sin tener todo atado y bien atado, más difícil será lograrlo. Pasado el Tour de Francia, los corredores que finalizan contrato tienen derecho a negociar con el equipo que deseen. La plantilla del Kern-Pharma, rica en futuros talentos, es un coto muy goloso para equipos más poderosos. El paso del tiempo juega en su contra, porque según se acerquen las fechas clave más presión habrá y más novias le saldrán a los ciclistas más importantes. En tal caso, esfuerzo titánico para seguir, pero habrá que valorar en qué condiciones.

Poco más se puede añadir. Agradecimiento eterno a una marca que apostó tan fuerte por el ciclismo. Confiemos en el grupo de profesionales que ha sabido traer el equipo hasta aquí. Difícil va a ser, porque siempre lo es y la circunstancia no ayuda. Pero confiemos en ellos y mantengamos la esperanza, vestida también de verde, de que este proyecto hasta ahora llamado Kern-Pharma continúe con el buen camino iniciado.

Fotos © Kern Pharma