¿Es Annemiek Van Vleuten la más grande de todos los tiempos?

¿Es Annemiek Van Vleuten la más grande de todos los tiempos?

Conviene recordar que hemos vivido una situación histórica del ciclismo femenino que es la mejor vivida hasta la fecha. Hemos disfrutado, y seguimos haciéndolo, de ciclistas excepcionales como Anna Van der Breggen, Marianne Vos, Demi Vollering y, por encima de todas ellas, otra neerlandesa (en el ciclismo femenino ser neerlandesa es como ser brasileño en el fútbol): Annemiek Van Vleuten, quien, curiosamente, es la mayor de las tres.

Anna van der Breggen nos ha dejado una carrera espectacular con el récord absoluto, tanto si tenemos en cuenta la categoría femenina como la masculina, de siete Flechas Valonas ganadas y ha protagonizado un regreso espectacular. Marianne Vos ha ganado en cualquier terreno: tres Giros, clásicas de primavera y ocho campeonatos mundiales de ciclocrós, otro récord absoluto. Podemos recordar también figuras históricas como la italiana Maria Canins, con dos Tours y un Giro, o la incombustible Jeannie Longo, con tres Tours, cinco campeonatos del mundo en ruta, cuatro en contrarreloj, tres en pista y cuatro récords de la hora. No olvidamos, tampoco, a nuestra gran Joane Somarriba, con tres Tours y dos Giros.

Ciclistas como Lorena Wiebes (con potencia de pico en sus piernas que podrían hacerle disputar un sprint incluso en el pelotón masculino) o la transalpina Elisa Balsamo. Otras ciclistas han sobresalido, como la veterana Kopecky, Blasi, Niewiadoma o la joven Cavalli, por citar a algunas más que han irrumpido en los últimos años. Nadie duda que el nivel del ciclismo femenino en la actualidad es excelso, con medias horarias comparables a las de los hombres. Entre todas las figuras de esta última década, Annemiek Van Vleuten sobresale. Candidata al triunfo final en cualquier tipo de carrera en la que fuese de la partida: llana, montaña, crono, clásica y en cualquier época del año.

Logros históricos

No hace falta hacer un repaso a toda la carrera de Annemiek ni revisar sus triunfos: si les añadimos puestos de honor a esta lista no habría suficiente espacio en este artículo. Su palmarés es de una calidad inalcanzable. Vivimos unos momentos que pasaron a la historia. Con los años hablaremos de Van Vleuten como se habla de Coppi, Merckx, Hinault o Indurain, por citar algunos de los más grandes. Pero ella ha logrado algo, que ninguna persona ha logrado realizar antes: ganar las tres Grandes Vueltas históricas en su versión femenina y el campeonato del mundo en ruta en una misma temporada.

Sí, es cierto que la Vuelta no tenía el mismo nivel que sus hermanas. También es verdad que el Tour se reanudó esos año como Gran Vuelta después de un hiato importante. Pero había que estar ahí todo el año y Annemiek lo ha estado. Además, ha ganado el Mundial; y no por dominio, sino por inteligencia, por perseverancia y por creer en sí misma. ¿Qué deportista ha demostrado estar a ese nivel? Nadie. Sólo Annemiek lo ha conseguido. Es hora de que el ciclismo femenino goce de la misma cobertura televisiva que el masculino y, seguramente, los aficionados lo vamos a disfrutar más, ya que es un ciclismo más ofensivo y con menos control que el masculino.

El tiempo nos hará considerar a Van Vleuten como una de las grandes figuras del Olimpo Ciclista histórico. La echamos de menos desde su retirada, desde finales de la temporada 2023. ¡Grande Annemiek!

Nostalgia en Movistar

Todos conocemos el comportamiento de Movistar y sus apuestas históricas por líderes únicos que evitaban el desarrollo de los demás componentes del equipo y creaban una dependencia del líder designado. El ciclismo masculino se ha convertido en ciclismo control, muy diferente al que observábamos, por ejemplo, en los años 80 o en el campo aficionado, donde el control es más inhabitual y las acciones espontáneas individuales más frecuentes. Lo mismo sucedía hasta hace bien poco en el ciclismo femenino. Los controles de equipo eran más escasos y la guerra empezaba desde la salida. Pero el auge y el éxito del ciclismo femenino y la entrada de equipos auspiciados por estructuras deportivas provenientes del ciclismo masculino han hecho que el primero tenga una evolución similar hacia las estrategias que se desarrollan en el segundo.

No vamos a explicar nada nuevo sobre el carácter del Team Movistar, de sobras lo conocemos todos, y el aficionado nacional pronto sacó el mote de “amarrategi” que todos entendemos. Movistar decidió, en un momento dado, dar un salto cuántico en su equipo femenino y en 2021 fichó a Annemiek van Vleuten, la cual empezaba a dominar el ciclismo femenino, superada, especialmente, por su compatriota Anna van der Breggen, actual corredora del SD Worx.

El equipo se montó por y entorno a Van Vleuten. Vimos destellos de innovación y de intenciones de no poner todos los huevos en la misma cesta, con fichajes como el de Emma Norsgaard o más recientemente Liane Lippert o Floortje Mackaij entre otras, donde podríamos mencionar también a Sierra, Aalerud o Aude Biannic.

El equipo se sacrifica para obtener estos resultados y vemos que en las grandes citas todo y todas se sacrifica por Annemiek, Emma reduce victorias, y grandes potenciales como Aude Biannic (alias Erviti) son escuderos supeditados a la líder. La confirmación de este hecho la podemos ver en directo en la última edición de El Dia Menos Pensado, donde vemos que cuando el líder “la caga” (literalmente) todas las compañeras se sacrifican.

La extraterrestre

Hay motes que definen bien. Annemiek fue pensada para terminar de lanzar un proyecto como el de Movistar que en su versión femenina estaba teniendo ya de por sí una buena progresión. Van Vleuten asumió la responsabilidad de abanderar no sólo una escuadra, sino en poner cara a un proyecto en el que se echa la responsabilidad y la presión sobre sus propios hombros. Cuántos deportistas ni siquiera pueden con el bloqueo que les produce esa sensación. La holandesa tomó ese riesgo sin tener necesidad alguna, y no sólo ganaba carreras con brillantez, sino que en su rostro sólo se distinguía una sonrisa de oreja a oreja. Quizá por ello a esta ciclista se la conocía como "la extraterrestre".

Cierto que eran sus años de madurez. Pero sí es cierto que su experiencia como una de las corredoras top a nivel mundial le conviertió en una bandera muy útil a la hora de hacer progresar a un equipo plagado de talento joven. Ése fue el claro objetivo de su fichaje, con un resultado evidente. Muchas de sus compañeras crecieron y han obtenido unos resultados más que interesantes a lo largo de toda las temporadas.

Con todo lo ganado, qué necesidad tenía van Vleuten de asumir este tipo de desafíos siendo aún sus años de mayor apogeo encima de la bici. Es de agradecer el paso adelante y la trascendencia mediática que logró allá donde fue. Su forma de correr también lo favorecía, buscando la cara a las carreras y después demostrando quién era una de las campeonas que se recordarán durante muchos años.

Foto © Movistar


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