Matthew Brennan, más que un Cavendish evolucionado

Matthew Brennan, más que un Cavendish evolucionado

Muchos ciclistas entran a una carrera con el cartel de joven promesa en el cuello. Matthew Brennan sale siendo uno de los nombres de la Vuelta a España 2026 y una nueva estrella de la velocidad. ¿O lo era ya? El inglés acumula conquistas en el zurrón y de todos los colores. Al Down Under, Volta Catalunya, Romandía y Polonia, todas World Tour, le añade su primera mano de victorias en una ronda de tres semanas, donde el contador de las súper estrellas tiende a ser más abultado. Donde está la mayor gloria. En esas alturas se maneja.

En una época que carece de dominadores claros en las rectas finales, se postula un joven del año 2005. En las próximas carreras de importancia echaremos un vistazo al termómetro. Porque Brennan es más que un asaltante de llegadas masivas. El debut en una grande le ha servido para comprobar que en el lago de las escapadas también sabe pescar y que en un nivel medio no tiene rival. No conviene lanzar las campanas al vuelo ante los duelos que están por venir. Se nota la mano de Wout Van Aert, compañero y lanzador de lujo. Como un centro con rosca de Luis Figo.

Contrato hasta 2029

Visma le tiene capturado hasta 2029, seguro que no tardan en atarle más allá. Talentos así no aparecen tantos, que por edad garantizan además la continuidad del proyecto con un ciclista ganador y versátil, que puede amoldarse todavía a proyecciones de una semana o de según qué clásicas. Hasta la fecha le están curtiendo con la París-Roubaix y el Tour de Flandes, si bien solo ha podido terminar la primera. Mojó en la campaña belga, algo que con estos bichos en juego solo pueden decir unos pocos.

Caminos por explorar para un campeón del presente, en la edad a la que pasan ahora las cosas de este ciclismo explosivo y corto. En él parece que encajará como un guante, con el apoyo de un equipo que históricamente ha sido más de un día y que hoy lo es de tres semanas. En contextos fáciles, se desenvuelve sin mucha más ayuda. Cuando el sprint es en rampa, entre calidad, intuición y visión completa el puzle para estar en la pole por la victoria. Perderá muchas carreras, sería lo normal. Pero va a ganar muchas más. Brennan encaja en la forma de diseñar de hoy, con pequeñas trampas, finales con picante.

Un Cavendish más evolucionado

Mark Cavendish debutó en su primera grande en 2007, con 22 años. Pero tuvo que ser en 2008 cuando consiguió levantar los brazos por primera vez en una vuelta grande. Brennan va por delante en ese sentido, no cabe duda. La longevidad competitiva del campeón del mundo no la poseen todos los ciclistas. Un rara avis del sprint, que suele vivir de carreras mucho más fugaces y eléctricas. En cambio, Matthew todavía tiene que demostrar en ese terreno. Ganar un puñado de etapas, un 25% de las disputadas, no está al alcance de cualquiera.

Pero el mérito que eleva a los buenos ciclistas a un escalón superior es repetir la gesta, multiplicar los panes y los peces. Así y solo así se hace un palmarés de enjundia, de leyenda. Los grandes del sprint proceden de esta manera, por lo que la Vuelta a España 2026 puede suponer el comienzo de esa vereda que en el futuro puede ser autopista de cuatro carriles. A diferencia de otros talentos que deslumbran y apagan su llama, Matthew Brennan ha venido para quedarse.

Foto © Cxcling


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