Demi Vollering reinó sobre una edición 2026 abarrotada de público, con audiencias más que interesantes y un desarrollo de carrera espectacular. Todo parecía sentenciado en el Mont Ventoux, pero todavía esperaban varios giros de guion como los que llevaron a la polémica, al cambio de líder y a una lucha encarnizada por el podio. Fue posible por haber situado la etapa más importante a tres días del final, permitiendo que las ciclistas dibujasen su propia historia, que las bonitas guerras que disfrutamos cada año nos llevasen a un desarrollo y final de la historia a la altura.
Como no dice el refrán, tocamos lo que funciona. El Tour Femmes 2027 parte de Reino Unido, arrastrado por el masculino. Nueve etapas y tres fuera de Francia. Si lo transportamos a tres semanas, serían siete. Sí, una barbaridad. La salida plus ultra obliga a estirar el recorrido, a permitir escaso margen de maniobra que no sea avanzar sin remedio hacia el fin de fiesta planeado: el Puy de Dôme. Veamos lo positivo, más fotos de las ciclistas en escenarios históricos. Lo negativo vence esta vez, y por mucho. ¿Habrá público? Una carrera que funciona y que ha sido agraciada por la afluencia masiva de gente finaliza en cuatro kilómetros durísimos que no permiten a la gente dar aliento a las corredoras. Sucedió en 2023 cuando el masculino recuperó esta mítica llegada y, con toda probabilidad, sucederá lo mismo con ellas.
Y, claro, como ellas reclaman retos, la organización se los da. La contrarreloj queda reducida a un paseo matutino por equipos uniendo los puntos más emblemáticos de Londres. Hay que trasladarse a suelo francés y seguir transitando cotas. Habrá que investigar las diferencias que encontremos entre el Tour Femmes y algunas clásicas de las Ardenas. Como la longitud de las subidas es menor, menor riesgo de diferencias. Sí, que haya movimiento de carrera, pero controlado, que sea leve, no sea que la clasificación general se decida antes del último día. El ciclismo femenino es tan divertido que incluso así podemos ver auténticas carnicerías.
Sobre las palabras de Reusser, que venían a decir que por qué a su carrera se le quitaba el apellido "de Francia", indicarle que el propio Tour masculino prescindió de las referencias al país de origen hace tiempo. Le Tour y el Tour Femmes, esos son los nombres oficiales. Del mismo modo, La Vuelta ha seguido los pasos. Una excusa para justificar un día que un tercio del recorrido se celebre fuera del país de origen de estas carreras. Eventos internacionales que tienen la vista puesta más allá del ciclismo, con el retrovisor puesto en la oportunidad. Ah, y sobre el eterno debate de la diferencia de premios, recordar las extensiones de una y otra carrera y la diferente relevancia de ambas. A día de hoy. Del mismo modo, un ciclista no ingresa lo mismo por ganar el Tour que el Giro.
El recorrido
1. LEEDS - MANCHESTER (86 KM)
Primera etapa del Tour Femmes con tres cotas puntuables y todo dispuesto para que el primer maillot amarillo se entregue a la ciclista más rápida en el sprint masivo que tendrá lugar en Manchester.

2. MANCHESTER - SHEFFIELD (154 KM)
Jornada durísima, con siete cotas puntuables y otras tantas subidas que no tendrán pancarta, pero que se notarán en las piernas. La última de ellas se corona a escasos seis kilómetros de la meta, por lo que se espera que las corredoras lo den todo en esa parte final y haya cambios en las primeras plazas de la general.

3. LONDRES - LONDRES (CRE - 18 KM)
Contrarreloj por equipos sin mucho interés orográfico y de escasa longitud. La dificultad estará en afrontar los constantes giros y evitar caídas. Las diferencias no deberían ser grandes entre los mejores equipos.

4. LE TOUQUET-PARIS PLAGE - CALAIS (123 KM)
Entrada del Tour en Francia por el norte del país. Calais recibe al pelotón femenino con una etapa que promete incertidumbres, ya que la última cota puede provocar desorden en los equipos con velocistas en sus filas. De cómo sepan evitar el caos dependerá el desenlace de esta etapa.

5. NEUFCHÂTEL-EN-BRAY - MAGNANVILLE (161 KM)
Si alguien observa el perfil, piensa que es un etapón. Y lo es, sobre todo por la cantidad de cambios de ritmo y de carretera que existen a lo largo de los 161 kilómetros, una distancia importante para el pelotón femenino. Pero las cotas no exceden en demasía del kilómetro de longitud, lo que puede hacer que las diferencias entre las mejores no sea excesiva y haya reagrupamientos.

6. ORLÉANS - BOURGES (138 KM)
Etapa de transición donde las velocistas tomarán de nuevo protagonismo. El viento podría tener su influencia en el devenir de la jornada, pero no parece probable.

7. NEVERS - LA LOGE DES GARDES (155 KM)
Primer test decisivo para las chicas. La etapa es básicamente llana hasta el último tercio, donde se acumula todo el desnivel del día. El puerto final, que será el decisivo, no es largo, de apenas siete kilómetros, y tampoco excesivamente duro, con un 7% de media. Se medirán las fuerzas y empezará a quedar claro quiénes serán las ciclistas que se jugarán la victoria en el último envite.

8. LA BOURBOULE - CLERMONT-FERRAND (151 KM)
Etapa de media montaña con muchas subidas puntuables, pero sin ser ninguna realmente selectiva. Como no hay un metro llano, las escapadas peligrosas pueden cuajar y poner en riesgo al maillot amarillo. El final en descenso puede ofrecer un desenlace inesperado, pues será la única oportunidad de demostrar cualidades en este terreno. Seis puertos puntuables, si bien podrían haber sido al menos ocho.

9. CLERMONT-FERRAND - PUY DE DÔME (170 KM)
Día decisivo por ser el más duro y por ser el último, claro. La etapa en sí es una tortura, larga para las chicas y con ocho subidas puntuables. La más dura, la última, con cima en el Puy de Dôme, por primera vez escalado por el Tour Femmes y seguramente sin público en las cunetas. Los últimos cuatro kilómetros serán los decisivos y los que dicten sentencia sobre la general final.

Foto © ASO
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